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Día 8 de Noviembre de 2008 a la una y media de
la tarde
Lugar: Salón de Actos del Centro de DIA - Paseo de
la Alameda-
Este 2008 fue propulsado por el Foro Flamenco como año
de interés de cultural con motivo del centenario del
nacimiento de Diego del Gastor. Fieles a nuestros propósitos
hemos acercado el evento al lugar donde se merecía
estar: la Universidad y los pueblos relacionados con la vida
del genial artista.
Y embutidos en este año de tan marcado carácter
reivindicativo entendemos que es hora de distinguir a otros
protagonistas de nuestra historia flamenca. Afortunadamente
la cultura flamenca moronense y su pequeño universo
guitarrístico resultan fecundos a la hora de destacar
su valores. Y de todos ellos, a nuestro entender, emerge de
manera ejemplar la labor de quienes se dedicaron a la docencia
de la guitarra: los Maestros Manolo Morilla y Bartolo López.
Curiosamente fue Bartolo quien le puso sus primeras notas
a Manolo. Tras ello se encaminaron a conocer a Pepe Naranjo,
con quien ya Manolo Morilla se adentraría en el fascinante
mundo de la guitarra flamenca. El legado de los míticos
"Niño Álvarez" y Pepe Mesa lo recibió
Manolo de la mano de Naranjo y su discípulo, Diego
del Gastor. Con esos cimientos Manolo Morilla conformó
su propio toque, concebido desde esa herencia pero a la que
dio su aire. Eso sí, un aire que exhala moronería
a los cuatro vientos.
Sin embargo Manolo nunca quiso vivir profesionalmente de la
guitarra. Su trabajo, su familia y el apego a Morón
hicieron que su arte se recluyera en las benditas fiestas
íntimas y algunos festivales flamencos. En el calor
de la intimidad pudo acompañar a los más grandes
del cante: Tomás Pavón, Antonio Mairena, Aurelio
de Cádiz, Perrate de Utrera, Fernanda y Bernarda, Joselero,
Miguel Vargas, Menese, El Lebrijano... y también a
los aficionados del pueblo, a los que Manolo acompañaba
en las reuniones en casa de "Paco el Daleao", las
fiestas de "Los Llorones" o en aquellas Misas Flamencas
que lo llevaron por distintos puntos de Andalucía.
De bien nacidos es ser agradecidos y desde aquí nos
acordamos de aquellos moroneros que templaban con su voz la
sonanta de Manolo: los malogrados Enrique Méndez, Fernandillo,
Paco Moreno, Crujera y Pepe Palomo. Y también los que
aún nos deleitan con sus quejíos: El "Niño
Rosa", "El Jilguero", Juan Manuel Guerra, Paco
Camacho...
Pero aparte de su toque, la singularidad que ha distinguido
ha Manolo ha sido la de su magisterio de la guitarra. Decenas
de jóvenes han recibido enseñanzas del Maestro
Morilla. Y hasta el "Barrio de la Guita" se acercaron
no sólo jovenzuelos nacidos en el pueblo de la cal,
sino de los puntos más dispares del planeta: Alemania,
Japón, Australia, Estados Unidos... Incluso profesionales
tomaron clases con él en busca del perfeccionamiento,
como Agustín Ríos o Calixto Sánchez.
Y ahí está su escuela, de la que hay profesionales
de la guitarra como su hijo Juan, Tito Muñoz, Daniel
Méndez o Juan Torres, y otros que pregonan su pericia
como aficionados por los pueblos de nuestra Andalucía,
como Manolo Coronado, Paco "El Leri", Alfonso Clavijo,
"Diego Joaniquito"...
De justicia es que la primera Insignia de Oro del Foro Cultural
Flamenco "Morón 2004" la reciba el Maestro
Manolo Morilla, a quien el flamenco moronense debe guardar
agradecimiento eterno.
Y aprovechando la entrega a Manolo Morilla de esta Insignia
de Oro, no podíamos dejar pasar esta oportunidad para
reconocer, ya con carácter póstumo, la labor
de Bartolomé López Marchena, Bartolo López.
Amante de la música, también recibió
clases de Pepe Naranjo aunque más tarde se convirtiese
en autodidacta de la guitarra. Años después
abriría una academia de guitarra junto a Manolo Morilla.
Bartolo se encargaba de educar las manos de los futuros tocaores,
produciéndose entre ambos profesores un intercambio
de alumnos en función del grado de aprendizaje. Con
gratitud recuerdan aquellas clases excelentes guitarristas
hoy en día como son varios de los pupilos antes mencionados
de Manolo Morilla, u otros tales como Domi de Ángeles,
Juan Bermúdez, o el propio hijo de Bartolo, Juan Luis,
otro excelente tocaor.
Por tanto el bueno de Bartolo tiene bien merecido su sitio
en la historia de la guitarra moronense. Que desde la gloria
reciba nuestro reconocimiento.
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