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Manuel Gómez Vélez nace en Riotinto (Huelva)
el 16 de Noviembre de 1892.
"Manolo de Huelva" es su nombre artístico
aunque también es conocido como "El Niño
de Huelva".
Manuel nace media hora después que su hermano
mellizo Aurelio. Al contrario que su hermano, Manuel
viene al mundo con muy poco peso, por lo que llegan
a pensar que no sobrevivirá. Nada más
lejos de la realidad. La vida de este hombre talentoso,comenzarà
luchando por abrirse camino en ella.
Su madre, Isabel Vélez Mallofrett y su padre,
José Gómez Pérez de León,
tornero de profesión, viven en la Calle Gravina
Nº2 propiedad de su abuela materna, que, con el
tiempo desaparecería por la ampliación
de la mina.
A los siete años, Manuel empezó a acompañar
a cantantes locales y aprendió los variados estilos
de fandanguillos tradicionalmente asociados a la provincia
de Huelva.
A la edad de ocho años su familia se traslada
a Huelva y allí puede asistir a la escuela durante
dos años. En este tiempo, aprende a leer y escribir.
Pero corrían tiempos en los que era necesario
trabajar y Manuel entra como aprendiz de sastre, para
convertirse en sastre cortador. Este oficio le sirvió
para hacerse sus propios trajes y adquirir esa fama
de hombre elegante que siempre le acompañó.
No se sabe a ciencia cierta cómo aprendió
a tocar, pero para cuando llegó a Sevilla en
1910 ya se había convertido en un virtuoso.
En este tiempo, con 18 años, ya es guitarrista
profesional y le tocaba a tres cantaores Sevillanos
del barrio de Triana que cantaban polos: Pepe Villalba,
Fernando el Herrero y Rafael Pareja. También
podemos verle en la revista Nuevo Mundo que publica
una foto suya y un pie de página que dice: "Manuel
Gómez Vélez, concertista de guitarra cuya
prodigiosa ejecución se ha convertido en objeto
de cálidos elogios tanto del público como
de la prensa de Sevilla, ciudad en la que ha ofrecido
notables conciertos"
A partir de esta época existen muy pocos datos
biográficos de Manuel.
En 1922 es el acompañante oficial del Concurso
de Granada donde toca para Manuel Torre, Antonio Chacon,
Manolo Caracol y Niño Gloria. La ovación
del público fue tan intensa que tuvo que tocar
algunos solos.
Mantuvo una estrecha relación con La Niña
de los Peines y su familia. Era uno de los favoritos
de Chacón y de Manuel de la Torre. Mientras actuaba
en los cafés Novedades y El Kursaal de Sevilla,
tocó para Antonio de Bilbao, al que consideraba
el maestro del zapateado.
Fallece en Sevilla el 12 de Mayo de 1976.
Manolo de Huelva, inteligente, atractivo, siempre de
punta en blanco, creó un estilo que influyó
en todos los guitarristas que le siguieron, sin embargo
no dejó ninguna escuela. Se mostraba muy reservado
en lo que concernía a su arte y por lo tanto
realizó muy pocas grabaciones, se negó
a enseñar a nadie y, a medida que se fue haciendo
mayor, se negó a tocar en presencia de otros
guitarristas. Llegó hasta tal extremo que en
una actuación pública solicitó
que se pusiera un telón frente a él para
que no se le viera. Pero no siempre fue así.
Esa actitud retraida hizo que no fuese reconocido en
vida con la justicia con la que se le alaba en la actualidad.
Fue un maestro en el acompañamiento al cante.
Se decía que conocía el cante mejor que
los cantaores. Con éstos, si consideraba que
no estaban a su altura, podía ser cruel. Ya Fernando
de Triana, en 1935, destacaba esta faceta del tocaor:
"Acompañante limitado a lo que esto debe
ser, pues dice, y tiene razón, que entre copla
y copla, el que quiera puede demostrar su arte, pero
en saliendo el cantaor, se acabaron las flores".
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