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Reverso jerezano
Por CARLOS SÁNCHEZ
Fotografías: PACO SÁNCHEZ
Actualizado: 23/02/2008
Ficha artística:
Baile: María del Mar Moreno (artista invitada), Mercedes Ruiz (artista invitada), Angelita Gómez (colaboración especial) y Miguel Téllez. Cante: Fernando Terremoto (artista invitado), Antonio Malena, El Londro, Mateo Soleá y El Pescaílla. Guitarra: Santiago Lara, Santiago Moreno, Manuel Valencia y Pascual de Lorca. Piano: José Zarzana. Percusión: Pedro Navarro. Palmas: Luis de la Tota. Con la participación de Luisa Terremoto, Rosario Soto, Juani Peña y La Bastiana.

Angelita Gómez
Aldabonazo de salida. Comienza la duodécima edición del Festival de Jerez. El certamen de flamenco y danza española con más proyección de los últimos tiempos. Un escaparate que concilia un extenso abanico de propuestas que navegan desde la tradición a la renovación. De la juventud a la veteranía. De la complejidad a la sencillez. De la abstracción a lo evidente.
¡Viva Jerez¡ fue el espectáculo encargado de abrir la terna. Con un título que habla por sí mismo. Pero con una propuesta opuesta a los cimientos estilísticos que han conformado la idiosincrasia flamenca de la tierra del vino. Y con un planteamiento deliberadamente alejado del cultivo jerezano. De fluctuaciones densas y altibajos manifiestos que se prolongaron a lo largo de casi tres horas.

Sube el telón. Diecinueve artistas en escena. De calidades contrastadas y trayectorias divergentes. De todo un poco. Presentación ad libitum por nana, trilla y una extensa ronda de tonás aderezadas con el metal de Terremoto, El Londro y Mateo Soleá. Hasta desembocar en la seguiriya. Antonio Malena, al cante. Maria del Mar Moreno, al baile. De negro enlutado, la artista jerezana se aferra al sentir cadencioso y acompasado. De recursos cercenados y anclados en el tiempo. Dirimiendo con más corazón que otra cosa.

Maria del Mar Moreno
Fernando Terremoto cambia de tercio por milonga. Enmarcado en una puesta en escena con mimbres saurianos. Mientras que Luisa Terremoto anima la fiesta por tanguillos impregnados de la comicidad de Luis de la Tota y El Pescaílla. El binario prosigue por tangos con recorrido por Málaga, Granada y Extremadura. El Londro cierra la primera parte con tientos.

Fernando Terremoto

El baile por farruca de Mercedes Ruiz encendió la segunda parte. Con chaquetilla y pantalón. Enfrentándose a la masculinidad del estilo con suma elegancia. Con finura y poderío. Trazando las líneas que el baile demanda con remates contundentes y sobrados de estilismo. El Villamarta despierta del letargo por momentos. La zambra de María del Moreno y Antonio Malena los devuelve al regazo. Un impás hasta las alegrías. Cisma de la noche. Mercedes Ruiz, con bata de cola inmaculada, remienda la propuesta con un baile bañado de exquisitez con sabor a yerbabuena. Dominándolo de principio a fin con soltura y elocuencia. Dándole sentido a sus movimientos. Jugando con el ritmo y administrando cada recurso. Gran ovación.

Mercedes Ruiz
Tan sólo un espejismo hasta la nana. Que abre el camino a los cimientos jerezanos por bulería por soleá, hasta desembocar en el ineludible fin de fiesta. El reloj se aproxima a la medianoche. Antonio Malena cierra con fandangos. Jerez es mucho más
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