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El alma de Manolo Sanlúcar, al desnudo en el Teatro Alhambra de Granada
Por LA NIÑA DE LA ZAMBRA
Actualizado: 06/03/2008
Granada, 5 de enero.- El guitarrista gaditano Manolo Sanlúcar demostró en su actuación en el Teatro Alhambra de Granada, dentro del ciclo El Flamenco viene del Sur, por qué está considerado como uno de los más grandes del género, en una actuación en la que repasó algunos de sus éxitos de sus más de cincuenta años de carrera profesional sobre escenarios de todo el mundo.

Manolo Sanlúcar (por Paco Sánchez)
Había un gran interés en ver al artista, que está pasando por una nueva etapa de madurez absoluta, reflejada en sus recientemente publicadas memorias, que han llegado a impresionar a propios y extraños.
El gaditano ofreció una lección magistral de flamenco con su espectáculo El alma compartida, en el que estuvo acompañado de la cantaora Carmen Grilo, el guitarrista David Carmona y el percusionista El Poti.
Con el mismo título publicó hace unos meses su biografía, un ejercicio literario de casi medio millar de páginas donde plasma muchas más situaciones que las meramente ligadas al mundo flamenco.
Cuando se presentó la programación de El Flamenco viene del Sur, nadie dudó en señalar el concierto de Sanlúcar como el gran momento del ciclo.
Y no decepcionó: con las entradas agotadas desde hace días y ante un público entregado, que le regaló intensas y emocionadas ovaciones, el guitarrista gaditano ofreció un recital cargado de creatividad y virtuosismo en el que hizo un repaso por algunas de sus piezas musicales más logradas.
Así, haciendo gala de una impresionante técnica, aunque nunca perdiendo contacto con la improvisación, el gaditano interpretó composiciones pertenecientes a Tauromagia, Locura de brisa y trino, Piedad y Danza de los pavos.
En todas ellas está presente la luz del Guadalquivir y del Atlántico Sanluqueño, la brillantez de una inspiración apasionada, el virtuosismo de un músico nato, la búsqueda de nuevos derroteros musicales y su pasión por hacer del flamenco una música sinfónica.
El público, agradecido por la cercanía que ofrece el escenario del recientemente reformado Teatro Alhambra, estaba deseoso de volver a escuchar las interpretaciones de Manolo Sanlúcar, con temas de siempre que, no obstante, sonaron a composiciones con mayor riqueza musical y emocional, precisamente por el momento que atraviesa el autor.
Aunque la gran mayoría se empeñe en nombrar únicamente a Paco de Lucía en el olimpo de los guitarristas, Sanlúcar demostró en el Teatro Alhambra de Granada que es uno de los más grandes guitarristas que ha dado el flamenco a la vez que un revolucionario de la música.
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