|
La llave de la música
Flamenca
Actualizado: 5/11/2009
Antonio y David Hurtado Torres
publican la llave de la música flamenca, un nuevo
libro y disco donde se desvelan los más remotos
orígenes de la música del flamenco
Ejemplos sonoros

El pasado día 25
de Septiembre del año 2009 a las 12:00 horas del mediodía,
en el Hotel Abba, en la trianera Plaza de Chapina se presentó
el libro La Llave de la Música Flamenca, escrito por
los profesores, compositores, pianistas y musicólogos
Antonio y David Hurtado Torres, sobrinos-nietos del mítico
Juan Valderrama, editado por Signatura Ediciones de Andalucía.
En este trabajo, compuesto por un libro, con un cuidadísimo
y elegante diseño, y un disco compacto, se desvelan
los vestigios más remotos de la música flamenca,
valiéndose de multitud de pruebas documentales de índole
musical.
En la mesa participaron el eminente compositor D. Tomás
Marco, quien ejerció de moderador; Dª Guillermina
Navarro, Diputada de Cultura e Identidad de la Excelentísima
Diputación Provincial de Sevilla; D. Bernardo Bueno,
Delegado de Cultura en Sevilla de la Junta de Andalucía;
D. Reynaldo Fernández, Director del Centro de Documentación
Musical de Andalucía, y los autores del libro. La Llave
de la Música Flamenca lleva dos prólogos, uno
del compositor Tomás Marco y otro del cantaor Antonio
Fernández Díaz, Fosforito -Llave de Oro del
Cante-, y se complementa con un CD en el que los mismos autores
en los instrumentos de teclado (clavicémbalo y fortepiano)
junto a otros músicos (Aníbal Soriano -guitarras
barroca y romántica-, Beatriz Fanlo -violín
barroco-, Francisco Castellano tenor-, Mariví
Blasco y Susana Casas -sopranos-, Jesús Pacheco percusión-
,y Esther Falcón castañuelas- ,entre otros)
interpretan algunas de las muchas partituras que se contienen
en la obra, muchas de las cuales se publican por vez primera
en la historia, pues en gran medida proceden de manuscritos
inéditos.
Hemos trazado la línea genética evolutiva
que une, a lo largo de los siglos, los vestigios musicales
más remotos en donde pueden ya apreciarse de forma
embrionaria por vez primera en la historia rasgos llamémosles
aflamencados o preflamencos, con el tipo de música
que después, en el siglo XIX, terminaría convirtiéndose
de forma definitiva en lo que hoy conocemos como Flamenco.
No hay nada que surja de la nada; absolutamente todo experimenta
una evolución. El lector que en estos momentos sigue
estas líneas es una continuación temporal del
niño que fue cuando tenía dos años, aunque
ya no sea absolutamente el mismo. El Flamenco no es una excepción.
Concretamente, hemos hallado esos vestigios más remotos
de lo que, andando el tiempo, sería el flamenco, en
dos formas musicales que aparecen entre la segunda mitad del
siglo XV y principios del XVI: las folías y la Romanesca.
Y precisando aún más, son rasgos afandangados
los que aparecen en ellas, si bien, por supuesto, muy sutiles
y tenues. Se trata aún de un estado embrionario. Nadie
cantaba por soleares en el año 1500,"dice Antonio
Hurtado Torres:
No es un libro técnico" -continúa
Hurtado- "No es un libro de literatura, ni sociología
ni antropología ni musicología, ni crítica:
Es todo ello a la vez. Éste es precisamente uno de
los grandes logros de La Llave de la Música Flamenca
con respecto a otras obras nuestras anteriores que sí
eran casi en su totalidad de naturaleza técnica. En
las casi quinientas páginas de que consta nuestro nuevo
libro, todo lector aficionado al flamenco encontrará
enorme cantidad de información que le será de
provecho. El lector versado en música la encontrará
en abundancia, pero también hallará gran cantidad
e información valiosa aquel que no sepa de música
pero sí de historia y literatura, y, por supuesto:
todo aquel a quien le guste la polémica, estará
generosamente servido, pues es precisamente polémica
lo que no le falta a esta obra.
Y es que, para empezar el flamenco es ante todo y por
encima de todo música(y danza, que, como el maestro
Tomás Marco hace constar en el prólogo, va indisolublemente
ligada a la música), y de esto es lo que el mundo del
flamenco estaba falto: de un estudio serio, a la vez que entretenido,
de música. No obstante, nosotros no tratamos sola y
exclusivamente el flamenco desde un punto de vista técnico
y musical, lo cual resultaría incompleto, árido
y podría llegar a ser incluso aburrido para muchos
lectores. Nuestra obra está realizada desde un punto
de vista musicológico y en profundidad, lo cual equivale
a decir que se hace desde un punto de vista total, pues en
un estudio de esta índole hay que tratar, aparte de
la música, otros aspectos: literarios, históricos,
estéticos, sociológicos y críticos, aspectos
que van incluidos y son indispensables dentro de un estudio
musicológico pormenorizado.
El enorme, monumental, absoluto e irreparable error
es el que se está dando cuando en cierto ámbito
académico, supuestamente, se está pretendiendo
hacer un estudio interdisciplinar del flamenco, lo cual está
muy bien, salvando un detalle, que precisamente es el más
importante de los aspectos de este estudio, la musicología,
se haya obviado de forma total durante años. Y cuando
hablamos del aspecto musicológico no nos referimos
a que una persona, por ejemplo, haya realizado unos años
de solfeo y flauta. Hablamos de una especialidad muy precisa
dentro de la música. No basta solamente con tocar el
piano, la flauta o la guitarra. En sí, eso no tiene
nada que ver con la musicología del flamenco.
¿Se imaginan ustedes una facultad de informática
y un programa de Doctorado en Informática en donde
haya eminentes teólogos, literatos, arquitectos, microbiólogos,
paleontólogos e historiadores, pero no hubiese un solo
experto en informática, en programación, en
matemáticas, en computación...? Pues eso es
lo que está ocurriendo. Justamente.
EN LA LLAVE DE LA MÚSICA
FLAMENCA se articulan numerosos y distintos registros
estilísticos del lenguaje, adaptándose con versatilidad
al tema a tratar. Quiero decir que el estilo literario de
esta obra adopta desde un estilo científico y aséptico
cuando de abordar temas de técnica musical, pasando
por un estilo literario, unas veces sereno, barroquizante
otras , hasta incluso llegar a la ironía y la teatralidad,
cuando la materia que se aborda se presta a ello.
También hemos querido insertar en La Llave ciertos
elementos de orden simbólico que el lector deberá
hallar e interpretar.
En cuanto al disco, el hecho de emplear en la grabación
de las piezas preflamencas las voces de soprano y tenor no
quiere decir, por supuesto, que antiguamente todo el mundo
cantara con estas voces ni mucho menos. Simplemente le hemos
dado este enfoque sonoro llamémosle clásico
por razones prácticas a la hora de grabar el disco.
Un tenor o una soprano poseen una técnica estándar
que posibilita mayor rapidez a la hora de aprender y grabar
la pieza.
El contenido del disco se articula de la siguiente manera:
En primer lugar, presidiendo el disco, se sitúa un
arreglo para dos clavicémbalos y dos violines del célebre
fandango de Luigi Boccherini, compuesto en 1788. No es la
pieza más antigua de las que se publican en esta obra,
pero se sitúa de esta manera como homenaje a la modalidad
flamenca más antigua de todas, el fandango, en una
de las muestras más conocidas que de este aire musical
nos han llegado. Y es que, efectivamente, como los autores
ponen de manifiesto de forma documentadísima en su
obra, el fandango muchísimo antes que cualquier
otro cante flamenco- aparece por primera escrito vez en tablaturas
para guitarra barroca en 1705, en un manuscrito del cual los
autores publican el facsímil y su transcripción
a pentagrama. Es pues el fandango el padre, el tronco primigenio
de los cantes flamencos. Y, por cierto: el fandango al
igual que el tango, la rumba, el zorongo, el zarambeque, el
cumbé, la zarabanda- tiene un probadísimo origen
negro, pueblo este que junto al árabe y al hispanoamericano
suponen la aportación más importante de la etapa
primitiva, fundacional de la música preflamenca.
A partir de la grabación nº2, todos los contenidos
del disco siguen una estricta línea cronológica
que comienza con música preflamenca desde el siglo
XVII(época en la que ya aparecen muy definidos y consolidados
los rasgos preflamencos) y termina, como una culminación
evolutiva, con seis grabaciones de flamenco clásico
propiamente dicho, representado en las voces de Don Antonio
Chacón, La Niña de los Peines, Manuel Vallejo
y el Gloria. Entre otras muchas primicias, se publica en partitura
y se graba en el CD la Caña preflamenca que el escritor
Serafín Estébanez Calderón describe en
sus "Escenas Andaluzas, de 1847, una obra literaria
fundamental para el estudio del Flamenco.
En este sentido comentan los autores-
en este libro sí que se ha hecho una labor de
rescate de cantos flamencos antiguos olvidados(preflamencos,
más propiamente hablando), cantos que, por supuesto
están absolutamente documentados.
Son de destacar, las piezas para guitarra barroca de los
siglos XVII y XVIII, donde ya aparecen claramente las técnicas
principales y más representativas de la guitarra flamenca,
como el rasgueado y el golpe en la tapa armónica del
instrumento, como la zarabanda de Gaspar Sanz(1674), que ya
exhibe no solamente toda la fisonomía de los llamados(impropiamente,
por cierto) estilos de Ida y Vuelta, sino incluso,
sorprendentes rasgos comparables en muchos aspectos a los
de la moderna música pop. O la Jácara de Antonio
de Santa cruz(segunda mitad del XVII), con evidentes similitudes
con las seguirillas y bulerías(que aún no existían);
o el fandango de Santiago de Murcia(1730) donde ya están
presentes los giros característicos de la soleá.
LA LLAVE DE LA MUSICA
FLAMENCA no sólo aborda el tema el tema de la música
preflamenca: también acomete con rigor y gran lujo
de detalles el estudio pormenorizado de todos los parámetros
rítmico, armónico, melódico e histórico-
en que se basa el cante flamenco ya propiamente dicho, de
hecho, se dedica una gran parte del libro a la descripción
de cada uno de los cantes flamencos más importantes
del repertorio, de hecho, estamos experimentando ya con este
repertorio cantado por cantaores flamencos, concretamente
con nuestro amigo Guillermo Cano, que es sin duda uno de los
artistas flamencos más brillantes de la actualidad,
y los resultados son espectaculares.
También,hemos profundizado en los enormes vínculos
musicales que el flamenco tiene en sus orígenes con
Hispanoamérica y con el mundo negro, y entre otras
muchas cosas dentro de estos temas, presentamos transcripciones
y un análisis comparativos de estilos musicales que,
a partir del contacto español-hispanoamericano inicial
desde el siglo XVI se desarrollaron de forma paralela en ambas
orillas; en cada sitio, con sus particulares diferencias,
pero sobre todo con un fuerte vínculo y evidente parecido.Es
el caso de las peteneras andaluza y mexicana, cuya base musical
-en ambos lugares- fue el Fandango, desde el siglo XVIII:
verdadero tronco fundamental y generador de la mayor parte
del cante flamenco, y aún puede observarse cómo
la sonoridad y la estética musical de la petenera mexicana
tiene sorprendentes similitudes con los fandangos verdiales
que se interpretan tradicionalmente en ciertos puntos de la
provincia de Málaga.
La clave del flamenco reside en la interacción entre
el mundo árabe, el negro, el hispanoamericano y por
supuesto el crisol fundamental que funde y reinterpreta todos
esos elementos en una suerte de magistral síntesis
alquímica: el pueblo andaluz, dentro del cual estaban
integrados los gitanos. Estos eran y son andaluces(nos referimos
a los gitanos andaluces, claro, porque los de Hungría
o Rumanía no tienen nada que ver en este marco). Creemos
que, afortunadamente, las explicaciones y postulados raciales
están felizmente superados, obsoletos y desmentidos
por la ciencia. Sólo cabe hablar, por lo tanto, de
contextos culturales, no raciales. En este sentido, este libro
ofrece una visión del flamenco que podría denominarse
como panhispanoafroamericanista
También, a modo de un mosaico, se esbozan reflexiones
sobre otros muchos y diversos temas relacionados con la música
andaluza y el flamenco. Reflexiones que no dejarán
indiferente a nadie, como la crítica a muchas ideas
y concepciones erróneas y absurdas que se han mantenido
hasta el día de hoy en el ámbito de este arte
desde la época de Demófilo, sin olvidar las
divagaciones y elucubraciones bizantinas y pseudohistóricas
de la época de Manuel de Falla y el I Concurso de Cante
Jondo y , por supuesto, la descomunal tergiversación
histórico-estética a gran escala que se llevó
a cabo en la época conocida como Mairenismo,
en la cual se condenó y relegó bajo el estigma
de impuro precisamente a todo lo que históricamente
había sido la verdadera pureza. Asimismo, pueden resultar
asombrosas e incluso escandalizar a más de uno afirmaciones
como la de que el Planeta y el Fillo(a la luz que nos arrojan
la musicología y la historia) sin duda cantarían
algo mucho más parecido a lo que hoy se conoce como
Copla o Canción Española que al flamenco; o
que el Reggaeton está emparentado rítmica y
estéticamente con el tronco primigenio del cual surgieron
los Tangos; o que la antedicha Copla o Canción
Española, lejos de ser un género franquista
como dicen unos-, o republicano -como argumentan otros-
es un estilo cuyo orígen se remonta, al igual que el
flamenco mismo, al mundo costumbrista, preflamenco y romántico
del siglo XIX.
Otro importante y original aspecto del libro consiste en
retrotraer los comienzos más lejanos de la historia
de la guitarra flamenca hasta el siglo XVII, donde -como se
puede apreciar en las grabaciones para guitarra barroca, ya
se muestran con toda su personalidad algunas de las técnicas
más representativas del lenguaje flamenco, como el
rasgueado alternando con el punteo y el golpe rítmico
en la tapa del instrumento.
En la obra han colaborado importantes instituciones, como
la Diputación de Sevilla, el Ayuntamiento de Torredelcampo,
la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco y el Centro
de Documentación Musical de Andalucía.
LA BIENAL DE FLAMENCO
DE SEVILLA, cuyo Director aseguró verbalmente en
repetidas ocasiones, tanto a los autores como al editor, que
estaba muy interesado en colaborar en esta publicación,
fuese como fuese, pues la línea de investigación
marcada por ésta era la que justamente debería
seguir la Bienal, se ha retirado del proyecto por sorpresa,
de pronto, en los días previos a la presentación
de la obra. Desconocemos aunque intuímos--las
razones... afirman los autores- No obstante,
el libro está ya en la calle, ha tenido muy buena acogida,
y la verdad, nos da absoluta y exactamente igual...
A título de curiosidad, durante la presentación
del libro, Antonio Hurtado Torres, en su intervención,
hizo notar a todos los presentes al acto que aquel gran salón
en que se hallaban era, por casualidad, el lugar exacto (o
a muy pocos metros)el escenario donde la historia escrita
sitúa las primeras manifestaciones del flamenco, ya
en el siglo XIX, tal como describe con todo detalle el malagueño
Serafín Estébanez Calderón en sus Escenas
Andaluzas. Para referenciar esta idea, Hurtado leyó
este fragmento de la mencionada obra:
El día de la convocatoria era domingo; la hora
fue al punto del crepúsculo vespertino, y el lugar
en cierta casa ubicada en la capital del mundo, cabeza visible
de la España (el barrio de Triana), con frontispicio
a la calle Non plus ultra, que es la de Castilla, y con tapiales
al mar de los ríos y al río de la gloria, quinto
del Paraíso, a quien al presente los nacidos llamamos
Guadalquivir. (Asamblea General, 1847)
* * *
"...este libro me parece de una importancia extraordinaria
pues prácticamente por primera vez el Flamenco está
abordado desde un estudio realmente musicológico y
con las herramientas de la musicología moderna. Sin
duda es un trabajo pionero pero también muy definitivo
que abre unas perspectiva ricas y esperanzadoras a un arte
que sin duda se merecía que alguien lo abordara con
la altura, seriedad y metodología que aquí adquiere.
Estoy seguro que es algo que ha costado mucho esfuerzo y que
la compensación sólo puede ser el agradecimiento
de todos los interesados en el tema y el hecho de que es más
que posible que en el futuro este libro se convierta en un
clásico fundamental de los venideros estudios flamencos.
De momento, y en todo caso, sólo me queda decirle a
los autores: enhorabuena y muchas gracias".
Tomás Marco. Compositor(fragmento
del prólogo 1º)
"Antonio y David, desde su cualidad de músicos,
con lo que esto implica de disciplina y de rigor científico,
han puesto el dedo en la llaga de tanta divagación
y opacidad sobre o en torno a los orígenes y fundamentos
de los cantes flamencos.
Han buceado con inteligencia y meticulosidad
en los ancestros sonoros de nuestros cantes primitivos, desde
mucho antes que la palabra flamenco coloreara
y diera el nombre y el marchamo que hoy tienen
todos los cantes de nuestra tierra.
Antonio y David (tanto monta) han desentrañado y
ordenado correctamente muchos de los sones jondos, que estaban
dispersos e inconexos entre sí, del Flamenco actual
y los del mundo sonoro anterior a la palabra jondo
y los han ido colocando sabiamente en este gran puzzle musical
que conforma el cante de Andalucía.
¡Que Dios os bendiga!"
Antonio Fernández,
Fosforito. Cantaor(Fragmento del prólogo 2º)
Índice de ejemplos sonoros.
1- Jácara,Antonio
de Santa Cruz (2ª mitad del XVII).Aníbal Soriano,
Guitarra barroca; Jesús Pacheco, percusión.
2- Zarabanda,
Gaspar Sanz(1674).Aníbal Soriano, Guitarra barroca;
Jesús Pacheco, percusión.
3- Fandango.Santiago
de Murcia(aprox, 1730).Aníbal Soriano, Guitarra barroca;Jesús
Pacheco, Percusión.
4- Zarambeque.Santiago
de Murcia. Aprox.1730. Aníbal Soriano, Guitarra barroca;
Jesús Pacheco, Percusión.
5- Tonadilla
"La Anónima"(Fragmento). Tomás
de Abril, 1779 .Soprano: Mariví Blasco; violines I
y II: Beatriz Fanlo; violonchelo: Edward Young; Contrabajo:
Wolfgang. W. Hauber; trompas I y II: Emilio Garrido; clave:
Antonio Hurtado.
6- Polo
del Contrabandista, Manuel García(1805).Francisco
J. Castellano, Tenor; D. Hurtado, Fortepiano.
7- Bolero
y Caña a dúo. José Melchor Gomis(aprox.1820).
Francisco J. Castellano, Tenor; Mariví Blasco, Soprano;
Antonio Hurtado Torres, Fortepiano.
8.-La
Caracolera, Manuel Sanz (1876). Mariví Blasco,
Soprano; Antonio Hurtado Torres, piano.
9-Soleá,
transcrita por Isidoro Hernández(1880);Mariví
Blasco, Soprano; Antonio Hurtado, Piano.
10- Seguidillas
Gitanas. Arregladas para canto y piano por Ramón
Sezac, 1880.(esta es la primera transcripción musical
que se conoce de una seguirilla flamenca y su acompañamiento).
Antonio Hurtado Torres, piano; Mariví Blasco, Soprano.
11-La
Caña.Transcrita por Isidoro Hernández(1883).Susana
Casas, Soprano, Aníbal Soriano, Guitarra romántica(se
trata del modelo de caña que menciona y describe Estébanez
Calderón en sus "Escenas Andaluzas", 1847.
|
| Entrevistas |
 |
Diego El Cigala
¿No querías ser artista? Pues jódete
Leer |
|
| Ver
más entrevistas |
| Reportajes |
 |
Los cantes olvidados
Nacieron entre terruños y a la sombra de los olivos para aligerar las duras jornadas de trabajo de los que sudaban los campos andaluces. Leer |
|
| Ver
más reportajes |
|