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Movimientos
ondulatorios y actitudes hieráticas
El baile flamenco es una danza
española que surge en Andalucía en la primera mitad del
siglo XIX en la llamada etapa preflamenca, como resultado de la
convivencia de numerosos pueblos y culturas. Si bien desde su nacimiento
constatamos que lo fundamental en esos tiempos son las noticias
sobre mujeres que bailan (Cruces, 2003: 126) será a partir
de la Edad de Oro del Flamenco (1860-1920) que se va a configurar una
de las características más singulares del baile flamenco
desde una perspectiva histórica: la distinción de
género, baile masculino/baile femenino.

En la Gran Enciclopedia de
Andalucía leemos: Desde sus comienzos, el flamenco
presenta una diferenciación formal entre el baile de hombre y
el baile de mujer
. existen unas normas generales que definen
como masculinos o femeninos tanto la indumentaria como los
movimientos del cuerpo (Gómez, 2000: 51). Podemos
sintetizar estas normas generales en cuanto a la disciplina del cuerpo,
en dos grandes categorías que comprenden características
diferenciales entre el baile de hombre y el baile de mujer. Los
movimientos ondulatorios que adoptan la forma de balanceo
y vaivén de la cadera y el arte de los brazos (braceo)
reservados únicamente a la mujer y las actitudes
hieráticas que se caracterizan por su sobriedad y la postura
del tronco inmóvil y erguido, actitudes definidas como
masculinas, atribuidas al baile del hombre (Espada, 1997: 290). Vicente
Escudero en su Decálogo de buen bailarín (1951) dejó
explicitas las cualidades de su baile de hombre: bailar asentao y
pastueño, con las caderas quietas. Y Pastora Imperio, una de las
renovadoras del baile flamenco femenino, implantó su forma de mover
los brazos –una gracia heredada de su madre la Mejorana- como modelo
del braceo flamenco.
Si bien constatamos la
construcción histórica de la diferenciación del
género en el baile flamenco –una característica muy propia
en relación con otros bailes- es muy común utilizar las
categorías femenino masculino como una esencia propia del baile
flamenco naturalizando las diferencias. Eso significa que podemos caer
en el error de trasladar los atributos y calificaciones que se utilizan
para describir las técnicas del baile –braceo, gracia, fuerza,
naturalidad, sobriedad- a las características atribuidas
socialmente a los sexos. Cristina Cruces en su artículo
De cintura para arriba. Hipercorporeidad y sexuación en
el flamenco(2003) parte de la hipótesis que el flamenco
es un fenómeno sexuado y generizado en sus expresiones y
describe cómo se construye la naturalización del baile
que se organiza sobre la base de polarizaciones técnicas
masculino/femenino que tienen que ver, sobre todo, con la figura,
el uso de los brazos, las manos y los pies (Cruces, 2003: 171).
Posteriormente, realiza una descripción etnográfica de
dichos cánones de lo masculino y lo
femenino en el baile flamenco, a la vez que presta
atención en su naturalización.

Vicente Escudero
Dice Cruces que La ortodoxia
del baile canoniza dos patrones diferenciados: el baile masculino,
caracterizado entre otros rasgos por el mayor desgaste energético,
la permisividad de movimientos acrobáticos, la insistencia en el
zapateado, la verticalidad de la figura y la sobriedad en la indumentaria,
y el baile femenino, en que se tienen en alta estima
la gracilidad de la figura, la elegancia en el contoneo, el juego de
brazos (bailar de cintura para arriba), la ausencia de brusquedad
(ligar el baile) y la virtuosidad y gracia en el
arreglo (Cruces, 2002:45).
Hoy en día ambas
categorías –baile femenino y baile masculino- se prestan
movimientos y atributos y se nutren una de la otra. En gran medida se
ha roto la barrera de lo permisivo y lo exclusivo para ambos sexos
sin que por ello se haya perdido la distinción. Eso a su
medida ha favorecido la apariencia de propuestas atrevidas (hombres
bailando en bata de cola y mujeres que se prestan a menudo la
indumentaria masculina) que desde mi punto de vista promueve el
enriquecimiento del baile flamenco manteniendo el respeto a las formas
pero alterando sus significados.
Bibliografía
CRUCES ROLDAN, C. Más allá
de la Música. Antropología y Flamenco (II): Identidad,
Género y Trabajo. Signatura Ediciones, Sevilla, 2003.
ESPADA, R. La danza española.
Su aprendizaje y consersación. Librerías Deportivas Esteban
Sanz, S.L., Madrid, 1997
GOMEZ, R. Las técnicas del
baile en Cano García, G. (Dir), Gran Enciclopedia Andaluza
del siglo XXI, Conocer Andalucía, Volumen 6, Editorial Tartessos.
Sevilla, 2000. pp.51-75.
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