|
José Mercé en concierto
Jueves, 2 de octubre
Teatro de la Maestranza.
Aforo: Casi lleno, con el anuncio de localidades agotadas.
Cante: José Mercé.
Guitarra: Manuel Moreno Moraíto, Diego del Morao.
Percusión: Marcelino Fernández.
Baile: Curra.
Palmas: El Bo, Chícharo, Mercedes García.
Palmas y cante: Enrique el Zambo.
José Mercé es un seductor nato instalado en el buen flamenco y la sonrisa permanente que generó, en la hora y cuarto que estuvo anoche en el escenario del Maestranza, una complicidad con el público que fue creciendo en la hora y cuarto del concierto . Desde que salió de riguroso negro, con esa hechura de gitano bien plantado generó una corriente de buena onda con su público que lo aplaudió, jaleó y se emocionó por igual.
Estuvo pedagógico, algo que se agradece, siempre sonriente, humilde y asequible hasta en los cantes graves como la soleá, malagueñas, seguiriyas, y toná.
Lo mejor: las alegrías guasonas que aprendió de su tío Manuel Sordera.
Muy vitalista también el careo que se echaron los dos guitarristas, Manuel Moreno y Diego del Morao en el escenario.
El momento más emotivo lo vivimos en el del Carbonerillo cuando el cantaor recuerda a su hijo Curro, fallecido en 1994 cuando era apenas un adolescente. Desde entonces dice ver la vida distinta y haberse vuelto menos exigente dando importancia a las cosas que realmente merecen la pena.
Y como cierre de patio de vecino: unas bulerías que son pura reminiscencia de Jerez por todos sus poros. Incluido el baile de la Curra, que rezuma sabor añejo de buen hacer jerezano.
Cantó con ganas de no defraudar a su público. Y le ofreció hasta una pataíta de ésas que te demuestran que el arte no necesita de aspavientos.
Se nos hizo corto, es cierto y más aún cuando en el bis, se entregó abriendo las ventanas del Maestranza con su Aire
Nos hubiéramos quedado con él media horita más, pero
para otra ocasión.
Prometió un recital flamenco, propio de una Bienal y lo cumplió, aunque echamos en falta esas experimentaciones que tan magistralmente ha conseguido elaborar entre el flamenco y versiones como Al alba, un clásico de Luis Eduardo Aute,Te recuerdo Amanda de Víctor Jara, Clandestino de Manu Chao o Mammy blue de los Pop Tops.
Aunque no es mala sensación salir de un concierto, como de todo en la vida, con un poquito de ganas de más
|