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"Con tanta
tecnología ahora puede cantar flamenco cualquiera"
Esperanza Fernández,
cantaora de flamenco. Entrevista.

Fotográfo: MARTIN OKUEMOTTO
Esperanza tiene la inteligencia
innata de quien ha tenido que sortear el empedrado de las calles
manteniendo las hechuras. Ésas que imprimen haber nacido en el arrabal
trianero en pleno tardofranquismo, cuando aún ser gitano no era
un valor en alza, sino una maraña de códigos difíciles
de descifrar, para el resto de la sociedad.
Tiene la garra de la mujer primaria que ha sabido hacerle caso a sus
instintos revelándose contra la realidad encorsetada en la que
se la quiso constreñir.
Tiene la templanza de quien ha mamado en la cuna, que cada día
cuenta, que el fruto del mañana es el resultado del andamiaje
que colocaste hoy.
Tiene la humildad de quien sospecha, sin haberlo conocido, que la
suerte es cambiante, que los astros te sonríen hoy y te
eclipsan mañana.
Y tiene la libertad de quien no ha pagado ningún peaje para
llegar hasta donde se encuentra en estos momentos: Entre las más
grandes del flamenco
Atributos todos ellos, que pueden rastrearse en el segundo trabajo
discográfico que lanza al mercado Esperanza Fernández,
bajo el nombre de RECUERDOS. Un hijo deseado, como ella misma lo define,
que nació bajo el signo de sagitario y que ya le ha valido el Premio
El Público 2007 del que se le hará entrega el próximo
16 de enero en Málaga.
Pregunta.¿Qué no
se perdona en el flamenco?
Respuesta. Que se salga uno de compás.
P.¿Se despacha mucho de
eso encima de los escenarios?
R. Hay quien necesita ajustes.
P.¿Te has sentido respetada
en el mundo del flamenco?
R.Mentiría si dijese lo contrario, lo cierto es que sí.
P.¿Todo el mundo come de
la tarta o hay criterios políticos a la hora de otorgar subvenciones
en este complejo mundo?
R.Pufff (¡Que pregunta más comprometida
!). Yo quiero
creer que todo el mundo come de la tarta, aunque a algunos les toca
raciones dobles y habría que repartir. Personalmente yo no me
puedo quejar.
P.¿Cuál es el
político al que más admiras?
R.(Abre de par en par sus imponentes ojos y tras un silencio
denso, contesta, después de pensárselo mucho
) Prefiero
hablar de flamenco.
P.¿Crees en la
suerte?
R.No, creo en el trabajo profesional. Cuando yo salgo a un escenario
entrego el alma
P.¿Cuántas horas
trabajas al día?
R.Las que necesite. Hay días que le dedico 4 horas y otros
en los que no veo la hora de descansar si estoy preparando un trabajo nuevo.
P.¿Y crees en Dios?
R.Sí. A mi manera. Creo en Dios pero no en la Iglesia.
P.¿El duende en el flamenco
es monopolio del gitano?
R.(Se crea un silencio que se podría masticar) …Cada uno es
como es y expresa su arte como lo siente. Es el espectador el que tiene que
decir si ha sentido ese duende o no.
P.¿Admiras a algún
cantaor no gitano?
R.Sí claro. (Mientras restriega su mano sobre los ojos, agotados
tras una larga jornada de ensayos en su Centro de Arte y Flamenco de Sevilla
donde prepara la gala que junto a la Fundación Antares Foro, ha organizado
y se que se vivirá este jueves en el Lope de Vega de Sevilla.). Admiro
mucho a Fosforito, a Carmen Linares, a Enrique Morente
(con el que
protagonizó en 1994 el espectáculo A oscuras que constituyó
uno de los mayores éxitos de la VII Bienal de Arte Flamenco celebrada en el
Teatro de la Maestranza de Sevilla y supuso su consolidación artística).
P.¿Ser mujer gitana te ha marcado?
R.Pues sí. Porque la familia no es que te condicione, pero
sí. Me ha marcado especialmente la vida como artista. Aunque sí es
cierto que la mujer gitana aún tiene que soltar el lastre de estar en un segundo
lugar, relegada al ámbito de la casa
Tiene que conseguir su propia
independencia y superar ese pequeñito, muy pequeñito machismo que
todavía sufre. Y quiero creer que va a cambiar.
(Entre otros temas, su último trabajo
incluye el himno gitano 'Gelem-Gelem' con Dorantes al piano, cantado en romanó.
Una elegía al dolor de la persecución de un pueblo.)
P.¿Cómo se entendió
en tu casa que no te casaras con un gitano?
R.Se entendió perfectamente. Porque se miró a la persona
no a la raza.
P.¿Tus hijos son gitanos?
R.Mis hijos tienen una madre gitana y un padre que no lo es. Pero los
niños son niños. Y yo no les voy diciendo todos los días
qué tienen que ser.
P.¿Qué son tus hijos
para ti? (Tiene dos pequeños: Miguel de 8 años y David que el
sábado cumplía los 5. A los que dedica el corte 3 de Recuerdos,
la soleá "Mi David y mi Miguel")
R.Todo. Ellos son los dos pilares que sostienen mi vida.
P.¿Entre Miguel (su marido,
un bailaor venezolano con el que comparte el proyecto empresarial del Centro
de Arte y Flamenco de Sevilla) y tú se respira mucha complicidad?
R.Si no, no entendería la relación. Complicidad en
todo, en el amor, en el trabajo, en los sueños
P.¿Pasada la barrera de
los 40 puedes decir que has llegado a tu plenitud?
R.Completamente. Ahora mismo no necesito nada. Hoy por hoy lo tengo
todo. Me preguntan mucho que si me he hecho algo, que me ven muy guapa
y no, no me he hecho nada. Es que la cara es el espejo del alma. Y ahora
mismo soy feliz.
Esta trianera de 41 años, de los
cuáles 25 se los ha pasado recorriendo los escenarios de medio mundo,
ha conseguido mecerse entre las difíciles aguas de la herencia ortodoxa
y el mestizaje vanguardista. De este modo ha puesto su voz dramática en
ese Amor Brujo que tanta fama le deportó como lo ha hecho arropada por
formaciones jazzísticas y grandes orquestas. De hecho, sedujo al
unísono a Paco de Lucía y al prestigioso director de orquesta
Yehudi Menuhin, quien la invitó en 1997 a participar en los conciertos
Voces por la Paz junto a estrellas internacionales como Myriam Makeba o Noa.
P.Este miércoles (11 de
diciembre) estuviste en Madrid con el Gran Wyoming dando a conocer en la
sede de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) el acta notarial
con los nombres de los candidatos a los Premios MAX, que distinguen los mejores
espectáculos de la temporada 2006-2007 en 23 categorías.
¿Qué tal la experiencia?
R.El Gran Wyoming es la caña. Estuve super tranquila.
Me dio mucha seguridad estar junto a él en el escenario. Fue todo
muy natural y hubo mucha complicidad
('Plataforma', con once candidaturas,
parte como gran favorita para la XI edición de los premios Max,
que se entregarán el próximo 4 de febrero en Sevilla, y a
los que 'Marat-Sade', de Animalario, opta en seis apartados.
P.Y hablando de complicidad.
¿Cuál ha sido el artista, de los que has trabajado, y con
el que mejor te has entendido?
R.Con Yehudi Menuhin. Con él comprendí que la
música supera todas las barreras. Ni él hablaba español
ni yo inglés, pero nuestros ojos y nuestras manos se entendían.
Fue una experiencia maravillosa compartir un proyecto tan ambicioso con él.
En el 2001, debutó como solista,
con su trabajo ‘Esperanza Fernández’. Han tenido que transcurrir seis
años para que para otro nuevo trabajo: RECUERDOS, en el que bucea en su
memoria para rendirle homenaje a su abuela, a sus maestros, a sus hijos, a su
pueblo
De este modo versiona por bulerías la copla 'Manolo Reyes'
que cantaba su abuela Salud, con la que abre el CD, rinde tributo a El Titi de
Triana, a El Chache de Lebrija, a Pinini y a La Niña de los Peines y todo
con un denominador común: el estilo directo de un cante que no está
entre algodones. Que posee la frescura y la garra que imprime el cante por derecho,
sin trampa ni cartón.
P.¿Con tanta tecnología
está perdiendo frescura el flamenco?
R.Ahora mismo hay mucha tecnología y realmente hoy con la cantidad
de arreglos que hay, podría cantar flamenco cualquiera. Y yo he querido
hacerle un homenaje a nuestros maestros. No quería demostrar nada,
sólo es que tenía la necesidad de hacer un disco como antiguamente
se grababa. Como lo podía haber hecho Antonio Mairena o la Niña de
los Peines, que se ponía un micro aquí y otro allí, y no
pasaba nada si había un roce en la voz. Se quedaba plasmado y
ésa es la realidad del flamenco.
P.¿El flamenco es andaluz,
español o universal?
R.El flamenco es libre, y cada uno lo expresa a su manera. Y cuando el
artista se sube al escenario, es el público el que va a tomar una decisión.
P.¿Te atreverías a decir
qué es flamenco o no?
R.Claro que me atrevería a decirlo. Yo en la primera nota de una
guitarra, en el primer quejío de un cantaor o en los andares de una
bailaora
desde el primer instante sé si es flamenco o no. Para eso
hay que ser muy aficionado. Aunque insisto en que es el público el que
tiene la última palabra.
P.¿A qué tienes miedo?
R.Miedo
(tarda más de un minuto en descifrar cuál
es su mayor miedo). A olvidarme de la letra encima de un escenario.
P.¿Alguna vez te ha hecho mucho
daño alguna crítica?
R.Muchas veces, pero no me importa. Me puede afectar en el momento
especialmente por las personas que puedan dejarse influenciar por su opinión
y no hayan podido ver el espectáculo. Que se pueda poner en duda la
valía de un trabajo y claro que te hacen daño. Aunque los aficionados
que te conocen y leen una cosa absurda no se lo van a creer.
P.¿Los críticos son
objetivos o están contaminados por otros intereses?
R.Deberían serlo. Realmente es lo que se espera de ellos. Pero
hay gente que está muy condicionada y no siempre cuenta lo que ha pasado
encima de un escenario. A quien no le guste mi espectáculo yo lo respeto,
pero no puede contar mentiras
tralará.
P.¿Un sueño?
R.Que mis hijos me acompañen cuando ya sea viejecita en algún
espectáculo, al toque, al piano
en la expresión artística
por la que ellos se decanten. Aunque ya se ha cumplido con mi hijo Miguel que me
tocó la percusión con dos años y medio. Pero mi otro
sueño es que mi hijo David también me acompañara. A él
le gusta el piano
Yo sería feliz
Que así sea.
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