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"Las mentalidades
cuadradas impiden que avance el flamenco"
Fernando Castro/ Pianista

Es diferente. En eso coinciden cuantos
se refieren a esta alma desvalida que busca en las teclas del piano
las respuestas que todos necesitamos encontrar alguna vez en
nuestra vida. Pero en su sufrimiento no hay resignación
sino búsqueda. En sus ojos no hay recelos sino
expectación, y de su voz no se desprende cansancio sino el
asombro provocado por el rumbo que están tomando sus pasos,
que hace tan sólo unos años jamás se
hubiera atrevido a soñar.
Y en ese balanceo entre el dolor y la gratitud de cuantos avatares
le está propiciando su existencia, Fernando Castro, pianista,
compositor y cantante autodidacta, te sonríe con una mirada cercana,
que te hace intuir que estás frente a un artista diferente.
Hastiada ya del egocentrismo que envuelve a los astros de las
distintas artes, especialmente en el mundo del flamenco, donde
florece tanto la prepotencia del pobre harto de pan, sin
más mundo que el de sus cuatro esquinas, me
sorprendió sentir la mirada expectante de este sevillano
de 25 años, que acaba de editar su primer disco
rubricado con su propio nombre.
Si el arte es una búsqueda del alma y los ojos son su
mejor reflejo, Fernando Castro se encuentra al menos en la
vereda propicia. Porque mira buscando en los demás
lo mejor que ofrecen, para así conocerse más
a sí mismo y poder volcarlo en sus composiciones.
Y ésa es, a mi particularísimo entender – que es
intransferible y en ningún caso dogmático-, la mejor
fuente de inspiración y el modo más auténtico
de relacionarte con el mundo y contigo mismo.
"He sufrido mucho y, eso, se deja sentir en mis canciones,
pero sigo creyendo en la vida, en las personas y en la capacidad que
tenemos para dar lo mejor de nosotros mismos", asegura este músico.
Hacen falta mensajes positivos en un mundo en el que chorrean por
todos sus resquicios calamidades y desatinos
Y los temas
de este sevillano, nacido en El Porvenir, que aprendió a
sacarle el jugo a un piano bajo el amparo que le propiciaban
los ropajes de monaguillo, son una apuesta por la honestidad,
por ofrecerse en esta jauría de lobos a pecho descubierto,
reconociendo haber sufrido la pérdida de una madre a los
21 años, haber saboreado las mieles del amor o el
vértigo del vacío.

Pregunta.¿Tu piano es
flamenco?
Respuesta. Sin lugar a dudas. Mi piano es de ese flamenco
que traduce los quejíos del alma. Es el sentimiento flamenco
de un andaluz.
P.¿Cuáles han sido
tus fuentes de inspiración?
R. Me he inspirado en Paco Toronjo, en El Carborenillo, y en
pianistas flamencos como Pepe Romero, Arturo Pavón o
Tomás Campuzano, entre otros.
P.¿Eres consciente de
que en este mundo no se considera flamenco lo que tú haces?
R.Sí, soy consciente pero me revelo porque flamenco es
todo el sentimiento de un andaluz que se transmite a
través del alma.
P.¿Tengo que entender
que sólo se hace flamenco en Andalucía?
R.No tan radicalmente. Se puede sentir en otras regiones pero
su raíz es andaluza y eso no lo puede olvidar nadie.
P.¿Cuál ha
sido la mayor tentación a la que te has resistido?
R.Al dinero fácil.
P.¿Por ejemplo?
R.Ya me estás metiendo los dedos más de la
cuenta
Cuando salí en el programa de María
Jiménez, tuve muchas ofertas atractivas económicamente,
pero ése no era el camino que yo quería recorrer ni
en el modo en el que entendía que tenía que hacerlo.
Yo no vendo mi música, no quiero cambiar mis letras, no
quiero hacer humor con mi forma de hablar
, no quiero
mirarme al espejo y no reconocerme.
P.¿Te ves como un showman?
R.(Se ríe y carraspea sintiéndose pillado) Me
propusieron ser un showman colaborando con Buenafuente, pero mi
papel era el del andaluz ocurrente, con una vida melodramática
que yo no estaba dispuesto a explotar.
P.¿Tienes ídolos?
R.No. Mi fuente de mi inspiración es Dios.
P.¿De verdad crees
en Dios?
R.No me cabe la menor duda.
P.¿Cómo
me ayudarías a tener fe?
R.Por teléfono no, te lo aseguro.
P.¿Entre Dios y
el Ejército hay alguna relación?
R.Sí, una lucha. Porque todo en la vida persigue
un ideal y un destino. Dios persigue la guerra del alma y
el Ejército la guerra del hombre. Además
comparten, aunque no siempre lo parezca, la vocación
de ayudar a los demás.
P.¿Cómo
se pasa de querer ser sacerdote a militar?
R.Como todo en la vida, por casualidad. Es cierto que en
una primera etapa de mi adolescencia pensé en ser
sacerdote, pero un día, estando de monaguillo,
descubrí los ojos de una niña que me hicieron
entender que eso del celibato no era para mí y
cambié el rumbo. Me dije: entre las cosas que
más amas en tu vida se encuentran la música y
ayudar a los demás, y descubrí que había
un trabajo idóneo para eso. Fue entonces cuando
empecé a trabajar para meterme en la Banda del
Regimiento Soria 9, la más antigua de Europa.
Y así lo conseguí.
P.Y todo iba viento
en popa hasta que el 6 de marzo del 2003 el timón
de tu barco dice que ya no puede sujetar más
tu vela
R.Ese día me cambió la vida. No entendí
por qué se tenía que ir mi madre, era muy joven
todavía. Aunque ahora entiendo que se me cerró
una puerta. Pero se me abrió un mundo. Por entonces no
encontré otro refugio que el piano y esa misma noche
fría, sin luz compuse África, que es el nombre de mi
madre, hija de militar nacida en Ceuta, a cuya patrona debe
su nombre. Cuando escucho que este tema es por el que se
me reconoce ya en la calle, no puedo más que
mirar al cielo y darle las gracias.
P.Sois seis hermanos.
¿Qué ha pasado con tu padre?
R.Mi padre se echó pareja y se desentendió
de todos nosotros un poco. De hecho cuando murió mi
madre se encargó de nosotros mi tía, que
también murió ya.
P.¿Sigues hablando
con él?
R.Sí, de vez en cuando.
P.¿Qué te dice, ahora
que empiezas a ser popular?
R.Me dice que me quiere mucho, pero ahora no me
vale. Me falta su calor.
P.¿Cómo
aprendiste a tocar el piano?
R.Pues de forma autodidacta. Aunque creo que fue un
regalo de Dios. Cuando se iba el cura de la Iglesia de La
Paz tocaba en el órgano que tiene la iglesia de
forma intuitiva y me gustaba como sonaba aquello. Luego
cuando fui más grande entraba en los hoteles y les
pedía que me dejaran tocar gratis, así
hasta que empecé a actuar en bares de copas como
La Carbonería de Sevilla. Un día, estando en
el lugar adecuado y en el momento adecuado, me llegó
una oportunidad y me lancé al vacío. El
fruto el de aquello es que estoy aquí, con mi
disco en la mano.

P.Pero tengo entendido que
aún no tienes piano
R.No he conseguido aún ahorrar lo suficiente. Tengo
un teclado y con eso me apaño de momento.
P.¿Cuando se ve la
vida con tanto optimismo pude ser que sea fruto
de estar enamorado?
R.Estoy enamorado de lo que pasa cada día, de lo bueno
y de lo malo. Aún no me he entregado porque
todavía no he encontrado a esa persona que me
descubra lo que yo busco: la sencillez.
P.¿Se entiende que
un hombre llore?
R.Cuando se entienda algo habrá cambiado en este mundo.
Los hombres tenemos que llorar porque somos almas, sentimientos vivos.
Y no nos diferenciamos en nada de las mujeres, sólo en
el modo en el que hemos sido educados.
P.¿Cuál ha sido
la crítica más fuerte que te han hecho?
R.Cuestionar que mi música no sea flamenca.
P.¿Hay hipocresía
en el mundo del flamenco?
R.Muchísima. Y, sobre todo, mucha incultura. Eso le hace
mucho daño a este arte universal, porque las mentalidades cuadradas
no pueden avanzar. Camarón fue un incomprendido hasta su muerte.
P.¿El mejor espectáculo
que has visto últimamente?
R.Chambao, en Málaga.
P.Pero aquí eres parte
implicada
R.Sí, canté con la Mary "Como El Agua",
de Camarón, y fue algo mágico. Ella es mágica.
P.¿Tu próximo
concierto?
R.Precisamente en Málaga en el Teatro Alameda. A principios
de enero, pero la fecha aún está por cerrar.
P.¿Los flamencos de
hoy en día están pagando algún tipo de peaje?
R.Sí, porque los flamencos trabajan con los sentimientos
y no pueden adaptarse a un mercado que considera la música un
producto comercial. Y te encuentras en la tesitura de decidir si
prefieres comer o ser fiel a lo que sientes.
P.Te he escuchado decir que
cada tema de tu disco era una página de tu vida. ¿Te sientes
desnudo con él?
R.Totalmente. Aunque ahora siento que me acompañan
demasiados instrumentos. Con un poco de perspectiva creo que el piano
debería haber sido mi única fusión.
P.¿Qué es para
ti el piano?
R.El piano y yo somos dos almas gemelas que intentan conocerse
día a día sabiendo que tienen por delante un camino
para recorrer juntos. Es mi equilibrio.
P.¿La canción
de tu vida?
R.África.
P.¿Qué sientes con tu
disco en la mano?
R.Un destino que tengo que cumplir, un compromiso.
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