|
Dulce Estrella
Espectáculo: Dulce Estrella
Día 13 de Septiembre, 23:00 Horas
Auditorio Rocío Jurado
Dulce Pontes
Estrella Morente
Aunque las puertas del Auditorio se abrieron con una hora de retraso sobre el horario previsto, por la prueba de sonido que no terminó hasta las 22:00, el espectáculo se inició con sólo 15 minutos de retraso.
Y empezó de la mejor forma, encima de un tatami ambas sentadas plácidamente, buscando en sus respectivos floclores un punto en común. Y aunando los 4 elementos de la naturaleza, incluida el agua, que también se convirtió en elemento musical en la pieza de apertura del espectáculo DULCE ESTRELLA.
Ella con un vestido de aguadora, goyesco, rojo y una rosa inmensa, a la derecha de su cola bajo rizada. Qué guapa, la mujere de Javier Conde, el torero, su marío´. Dulce Pontes, embarazada, de blanco y descalza, cantando, mientras chapotean en el agua que llena un cuenco de calabaza. El efecto fue embaucador.
Que se presentó el 11 de julio en la Expo de Zaragoza y tras recorrer 11 ciudades se despidió este sábado 13 en la Bienal de Flamenco.
Descalza Pontes y alzada sobre sensuales tacones de vértigo, Morente, se mostraron las dos como almas libres, que hicieron de la música un canto a la riqueza de la diversidad cultural en todas sus acepciones.
Cuando Estrella Morente se quedó sola en la escena el recital perdió fuerza, y tras ella abandonaron el Auditorio al menos un centenar de personas que no sabían muy bien a lo que habían venido. Entre ellos Farruquito y su mujer que fue el aliciente más suculento del palco vip del Auditorio.
Lo mejor de Morente sus granaínas, pero los tangos y bulerías sonaron algo cansinas. Interpreta las mismas melodías y letras desde hace años.
Como crítica: abusa de los mismos gestos estudiados.
Tras ella le llegó el turno en solitario a Dulce Pontes que abusó de exageración en la apuesta interpretativa pero le quedaba bien. Aunque para algunos abusa de su poderío vocal.
Lo mejor de ella su puesta en escena divertida, cercana e incluso callejera
Ya en la recta final del espectáculo volvieron a juntarse las dos intérpretes. Pontes cantó con Morente por tangos, el Chiquilín de Bachín y María de Buenos Aires, de Piazzolla-Ferrer, Gracias a la vida, mientras que Estrella entonó con Dulce la Cançao de embalar de José Afonso y su éxito más relumbrante, de 1993, Cançao do mar. Alternaron estos temas con alguna que otra consigna político-feminista más o menos ingenua, más o menos demagógica.
Hubo momentos en los que la tensión bajó y el público se movía de sus asientos pero es que dos horas y cuarto, de espectáculo se puede hacer cansino. No obstante había que verlo. Y yo personalmente caí rendida a los pies de las divas.
ESTRELLA Morente con 26 años y tres discos, se ha convertido en uno de los nuevos valores del flamenco, y DULCE Pontes, está considerada la voz del nuevo fado portugués.
A mí no me llegan sus "cuatro muleros" pseudo operísticos a toda orquesta. Y el flamenco fashion, desgitanizado no es chicha ni limoná. Pero sin duda hay que verlas.
Y sobre todo: ¡Qué alegría ver a dos grandes encima de un escenario que no rivalizan!. Se miman, se apoyan, se admiran
Y éso, se nota. ¡Gracias divas!.
|